domingo, 26 de enero de 2014

De doce a una

Son las doce y no tengo inspiración, pero de repente sentí tu voz y mi mente del blanco y negro se convirtió a color cerré el libro de cuentos y comienzo a escribir el mío, pues de tu amor respiro y me inspiro, pues tus ojos son el libro de la mejor parte de mi vida. son la una de madrugada y tengo que irme, pues no sé que haré mañana.

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