Son las doce y no tengo inspiración,
pero de repente sentí tu voz y
mi mente del blanco y negro se convirtió a color
cerré el libro de cuentos y comienzo a escribir el mío,
pues de tu amor respiro y me inspiro,
pues tus ojos son el libro de la mejor parte de mi vida.
son la una de madrugada y tengo que irme, pues no sé que haré mañana.